Iglesia El Centro - Colorado Springs
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Estamos entusiasmados por conocer a más personas en Colorado Springs, para ofrecerles nuestra amistad y poder juntos ser el cambio en esta desafiante generación que nos ha tocado vivir. Sabemos que la vida espiritual no es facil, por eso hemos decidido reunirnos en comunidad. Si te interesa aprender más sobre quiénes somos, ven a una de nuestras reuniones y convive con nosotros. Te invitamos a visitar nuestra reunión del Domingo o una entre semana. |
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Ante el inminente peligro de muerte
QUISO SALVARLAS PERO NO PUDO
Había una vez un granjero que salía de su casa a trabajar. Al lado del camino vió con admiración, muchas hormigas. Sorprendido, el hombre quiso saber de dónde salían tantas. Cuando miró, tal fue su asombro al ver un enorme hormiguero. El granjero, maravillado de tanta simetría y perfección de trabajo, se acercó para verlo mejor, mientras las hormigas hacían su trabajo llevando cada una trocitos de pan, dulces y otras cosas más.
De pronto, el hombre volteó el rostro al lado derecho y vio que una aplanadora se dirigía hacia el hormiguero. Un gran peligro acechaba a las hormigas. Queriendo ayudarlas, les gritaba: ¡Oigan ustedes, salgan de allí! ¡Muévanse, no ven que viene una aplanadora! Pero no entendían su idioma. Aquel hombre intentó moverlas con un palo para sacarlas del camino y salvarlas… y no pudo. En su desesperación usó su mano para ayudarlas, pero éstas se le subieron y le picaron.
Cuando la destrucción del hormiguero era inminente, se retiró del lugar, pasando la aplanadora por encima, aniquilando a todas.
¿Qué necesitó este hombre para salvar a estas hormigas?
Tendría que hablar como una hormiga, para comunicarse con ellas y avisarles del peligro de muerte. Además, tendría que ser como una de ellas. Es decir, nacer como hormiga, vivir y andar como tal. Ayudarlas en todo lo que pudiera, para que escuchen sus advertencias del peligro y poder salvarse.
Tendría que nacer de una de ellas, tal y cómo lo hizo Jesús, a quién no le importó ser Dios, para meterse en una envoltura humana, y padecer persecución y castigo que lo llevó hasta la cruz, con tal de comunicarnos las verdades del Reino.
“Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos”. Filipenses 2:6-7
En la Iglesia El Centro, enseñamos esas verdades que enseñó Jesús, que son herramientas para salvarnos de tomar decisiones equivocadas y actitudes incorrectas que solo traen dolor y destrucción a nuestra vida a la de los nuestros.
Te invitamos a visitarnos este domingo.
De pronto, el hombre volteó el rostro al lado derecho y vio que una aplanadora se dirigía hacia el hormiguero. Un gran peligro acechaba a las hormigas. Queriendo ayudarlas, les gritaba: ¡Oigan ustedes, salgan de allí! ¡Muévanse, no ven que viene una aplanadora! Pero no entendían su idioma. Aquel hombre intentó moverlas con un palo para sacarlas del camino y salvarlas… y no pudo. En su desesperación usó su mano para ayudarlas, pero éstas se le subieron y le picaron.
Cuando la destrucción del hormiguero era inminente, se retiró del lugar, pasando la aplanadora por encima, aniquilando a todas.
¿Qué necesitó este hombre para salvar a estas hormigas?
Tendría que hablar como una hormiga, para comunicarse con ellas y avisarles del peligro de muerte. Además, tendría que ser como una de ellas. Es decir, nacer como hormiga, vivir y andar como tal. Ayudarlas en todo lo que pudiera, para que escuchen sus advertencias del peligro y poder salvarse.
Tendría que nacer de una de ellas, tal y cómo lo hizo Jesús, a quién no le importó ser Dios, para meterse en una envoltura humana, y padecer persecución y castigo que lo llevó hasta la cruz, con tal de comunicarnos las verdades del Reino.
“Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos”. Filipenses 2:6-7
En la Iglesia El Centro, enseñamos esas verdades que enseñó Jesús, que son herramientas para salvarnos de tomar decisiones equivocadas y actitudes incorrectas que solo traen dolor y destrucción a nuestra vida a la de los nuestros.
Te invitamos a visitarnos este domingo.